Danny Brown, el rapero que a los 50 rimará mejor que los de 20. #Marvin14.

DANNY-BROWN
El lema de la caótica ciudad de Detroit es: “sexo, drogas y hip-hop”. En las calles semi-abandonadas de esta taciturna ciudad, las andanzas de cualquier chavito de entre trece y dieciocho años es la venta de todo tipo de drogas -desde piedra hasta cristal-. La justicia llega a ellos como embestida de rinocerontes, pero su estancia tras barrotes de metal dura poco y las fianzas son el “pan de cada día” dentro de los amparos. En las horas muertas tras las rejas, se dan chispas de creatividad en unas cuantas mentes atormentadas por la vida en la calle y dentro de la cárcel misma. Durante los ocho meses que Daniel Dewan Sewell —mejor conocido como Danny Brown— dejó fluir su habilidad para crear rimas y decidió que al salir dejaría de vender drogas (que ya bastantes problemas le habían ocasionado) y se dedicaría a la música.

Una chica de 17 y un puberto de 16 se encuentran una noche y nueve meses después —dentro de un núcleo familiar relacionado con las drogas (legales e ilegales)— nace el pequeño Danny, quien desde muy temprana edad veía cómo sus tíos se metían piedra en la estufa de su casa. Sus padres nunca se casaron, pero lo cobijaban dentro del caparazón “hogareño”, pues no querían que fuera consumido por las calles de Linwood, Detroit. Fue en vano cualquier esfuerzo; el pequeñín a los trece ya distribuía drogas y era un Don Juan entre las chicas del barrio, ya que labia y dinero no es algo de lo que todos puedan presumir.

Un día cualquiera, mientras viajaba a toda velocidad en una bicicleta que había robado minutos antes, un par de ‘gangstas’ lo arrollaron, dejando al inquieto Daniel con una fractura en el brazo y un diente roto, y como dicen por ahí: “no hay mal que por bien no venga”, los dientes ausentes se convirtieron en sello de su peculiar ‘look’ descuidado. Las primeras muestras de esa habla fluida las dio desde pequeño. Cuenta su madre que cuando comenzaba a articular sus primeras palabras lo hacía con rimas, pues ella le leía cuentos en sus ratos libres.

Con ayuda de un amigo, en 2003 comenzó a viajar a Nueva York a probar suerte con sus rimas. Pasó por varios ejecutivos sin éxito, hasta que dio con Travis Cumming de Roc-A-Fella Records, quien le ayudó a grabar y distribuir su primer mixtape. En algún momento el ahora MC se encontró con 50 Cent, el reconocido rapero gustaba de su música mas no de su look, motivo por el cual decidió no apoyar al novato. Poco a poco Danny fue ganando respeto —y crítica a la vez— en los escenarios con sus polémicas presentaciones, pues no cualquier MC presume que una fan se subió a la tarima a jugar con su miembro.

En 2011 grabó dos producciones bajo el sello Fool’s Gold: ‘XXX ‘y ‘Black & Brown!‘, que le dieron más empuje a su carrera. En 2012 anunció la salida de su primer LP, pero el sello lo retrasó por varios meses. Cansado de la situación, Brown publicó en Twitter (@xdannyxbrownx) que filtraría el álbum en la red, lo cual obligó a la compañía a acelerar el proceso y lanzarlo cuanto antes. Danny Brown, ahora de 32 años, después de muchos choques con drogas, mujeres y encuentros con la policía visitará por primera vez México, como exponente del hip-hop en el marco del Festival Marvin.

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